Me alegra estar aquí de vuelta, una de mis mayores aficiones es escribir y hacer ejercicios, por eso no podía dejar de crear un Blog, para mi cuenta fitness de Instagram: @blessedanndfit, allí publico a diario historias de mis rutinas en el Gym, a veces también me uno a las tendencias y hago Reels.
Hoy quiero contarles desde mi experiencia, como descubrí que tipo de entrenamiento era idóneo para mí. A lo largo de los últimos años he probado diferentes disciplinas, como: natación, rutinas de pesas en el gimnasio, entrenamiento funcional, atletismo, ciclismo, pero no profesional, de todas estas experiencias me quedé con lo que realmente funciono para mí.
La idea principal de hacer ejercicios era estar en movimiento, quemar calorías, ganar masa muscular y fortalecer mis huesos, ya que tiendo a desarrollar enfermedades reumáticas. En Natación no pude controlar el miedo a ahogarme y no pude aprender a nadar, por lo que desistí en poco tiempo, aunque aprendí a flotar y moverme dentro de la piscina en distancias como de 6 metros o menos, es algo que pienso retomar en cuanto pueda.
El entrenamiento funcional es de las actividades que más disfrute, sin embargo, no puedo excederme con el peso, es decir que de preferencia trabajo solo con mi propio peso, ya que de manera misteriosa también tiendo a sufrir de costocondritis, ya afección que provoca un dolor agudo en el pecho.
El mismo miedo que siento al ahogarme en la piscina lo tengo al andar en bicicleta, dado que el equilibrio no se me da, así que cuando he practicado procuro hacerlo en espacios cerrados o pistas pequeñas donde no hay circulación vehicular. Este tipo de ejercicio es muy bueno para desarrollar los músculos de las piernas y aumentar la resistencia.
Atletismo es una disciplina que me gusta mucho, pero que dejé de practicar porque no se alinea a mi principal objetivo que es ganar masa muscular y al correr el desgaste es mucho y preferí, dejarlo de lado y correr solo en la caminadora del gym. Sin embargo, confieso que esta disciplina es una de mis favoritas, es tan emocionante llegar a la meta, casi con el corazón en la mano. Así que, de vez en vez, me doy el gusto de correr para no olvidar lo bien que se siente.
Lo que, si es para mí, es el entrenamiento con máquinas y pesas en el gimnasio, con la ayuda de los instructores y a veces de los influencers de redes sociales, hago una rutina que me ayuda a quemar de 200 a 250 calorías en un tiempo de 45 minutos y a llevar a las pulsaciones de mi corazón a más de 150 latidos por minutos. Cabe indicar que no me excedo en el peso y solo hago hasta donde mi cuerpo resiste, la idea es entrenar sin lesionarme.
Llevo más de 6 años entrenando en el gimnasio, algunas veces con descansos prolongados por alguna cuestión médica y luego lo retomo, ya que entrenar me llena de energía, me hace sentir fuerte y saludable.
Sé que tienes tu propia historia, seguramente has intentado mantenerte en movimiento y tal vez no lo has logrado, te invito a que, al igual que yo, pruebes con varias disciplinas y evalúes cuál se ajusta más a ti, a tus horarios, a tu fuerza y disposición y quédate con lo que te sirve. No sigas tendencia, ni te propongas ser como alguien más, solo sé tú y da tu mayor esfuerzo.
Tu corazón será uno de los más beneficiados y ni que se diga tu cuerpo, mejoraras tu estado de ánimo y crearas una nueva versión de ti que seguramente no conocías. Me paso a mí y estoy segura de que también te puede pasar a ti.
Si tienes alguna duda no dudes en contactarme y con gusto puedo ayudarte.
“El movimiento es una medicina para crear el cambio físico, emocional y mental.”
Carol Welch.
Con amor,
Paola
